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dimarts, 6 de novembre del 2012

Bruce Le (Un "Fake" de Leyenda)

Hoy hemos querido traer a este blog un personaje digno de recordar (o de olvidar, según se mire). Tiene el mérito de ser uno de los primeros y más descarados "fakes" de la historia del cine. Su nombre real era Wong Kin Lung, pero fue mundialmente conocido como Bruce Le (Sí, sí, habéis leído bien, Bruce LE, con una sola E).


Es sin duda uno de los mayores caraduras del cine de artes marciales. No fue el único pero sí uno de los más descarados en utilizar el fallecimiento del mítico Bruce Lee para labrarse un nombre en lamentable género de las pelis de artes marciales de serie Z. Y es que Bruce Le participó y protagonizó en una treintena de películas con nombres tan sutiles como "Return of Bruce", "Bruce and Shaolin Kung Fu", "My name called Bruce", "Bruce Le's greatest revenge" o, quizá el título de película más lamentable, "Re-enter the Dragon" (en referencia al film "Enter the Dragon" de Bruce Lee). Y es que este impresentable personaje incluyó la palabra "Bruce" en el título de casi 20 de sus películas. Aunque es obvio que todo el mundo sabía que Bruce Lee había muerto y que este tipo era un impostor, el hecho de incluir su nombre en el título en prácticamente todas sus películas parece una táctica tan obscena como chabacana. 


Repito que no fue el único en utilizar el nombre del mítico actor para fines personales, de hecho, participó en  "The Clones of Bruce Lee", uno de los más lamentables films de artes marciales en el que Bruce Le (el fake) participaba junto a otros tipos desvergonzados como Dragon Lee, Bruce Lai o Bruce Thai. Una troupe de personajillos que imitaban / parodiaban al clásico actor de artes marciales, sin llegarle obviamente a la suela del mocasín. En todo caso, aquí queda el recuerdo frikoso por unos Döpplegangers lamentables, protagonistas de películas de serie Z, equivalentes a lo que podrían ser las películas de terror de los años 50.  

Be Water My Friends...

diumenge, 8 d’abril del 2012

The Walking Dead

... o cómo equivocarse con un final de temporada. Me explico. Pero antes, querido lector si no has visto el final de la 2ª Temporada de The Walking Dead, te advierto que este post contiene contenido que se puede considerar ¡¡¡¡SPOLIER!!! Es decir, mejor que no sigas leyendo. 

¿Qué consideramos un buen final de temporada? En este caso las opiniones son muy diversas. Igual que los culos, todos tenemos una. A mí personalmente no me ha entusiasmado el final de la 2ª Temporada de The Walking Dead, mi primer análisis es que el último capítulo debería haber sido el 12º, no el 13º. En primer lugar, porque dejas una trama con un final emocionante como pocos. Series como "True Blood" son expertas en ello, dejándote con las ganas para esperar con más ansia la siguiente temporada. Antes que nada, debo decir que The Walking Dead tiene una gran dificultad encima: Es una GRAN serie y de las grandes series se espera más que de las demás. El final del capítulo 6 de la 2ª temporada fue épico, con Shane (y más adelante el resto del grupo) disparando a los zombies del cobertizo de la granza de Hersel, en el que había los familiares de los granjeros, pero cuando ven a la pequeña Sophia salir del granero son incapaces de disparar. Ninguno de ellos es capaz de matar a una niñita-zombie que era uno de los suyos. Rick tiene que salir de nuevo al rescate y acabar con la pequeña. Los guionistas decían sin palabras eso de "Es mucho más fácil matar cuando no conoces a la víctima, ¿no es cierto?". Igualar un final como este es casi imposible en mi opinión, ya que es uno de los momentos más impactantes de la serie. 

Los actores protagonistas de The Walking Dead, haciendo un poco el burro. 
¿Pero porqué debería haber terminado en el capítulo 12? Creo que el 12 termina de forma más redonda. Acaba de morir Shane, uno de los personajes principales de la serie, y se acerca una horda de zombies al granero de forma incesante, dando a entender el caos que finalmente nos muestran en el cap. 13. Gran final. El 13º, por contra dedica la primera parte del capítulo a la destrucción y huida de la granja y la segunda en la reunión y partida del grupo. También importante, aunque poco creíble, por repentina, la transformación de Rick, quien de un líder bondadoso se transforma en un tirano de "aquí se hace lo que yo diga" como podría haber sido Shane. Es decir, se transforma en Shane. Además, vemos una fortificación que pronostica algo que descubriremos en la siguiente temporada, pero que tampoco supone un final de impacto como los que nos suele ofrecer esta serie (ej: la reaparición de Sophia, el asesinato de Otis o muchos otros). Por otro lado, me sorprendió la actitud de Sarah, reprochando a Andrea que no ayude a las otras mujeres a hacer "las tareas de la casa" y que lo que hace lo puede hacer "cualquier hombre". Joder, ni que viviéramos en los años 50. 

En fin, The Walking Dead es una gran serie, me apasiona y me encanta, aunque me esperaba otro final de temporada, sinceramente. Conclusión: El 13º debería haber sido el 1er capítulo de la 3ª temporada, no el último de la segunda. 

divendres, 9 de desembre del 2011

Dos series de abogados

Llevo un tiempo ya sin escribir en este blog, pero me apetecía dejar un poco de espacio para respirar al artículo sobre Freddie Mercury, ése gran mito de millones de adolescentes, que con su música ilusionó, animó y mostró un camino a seguir en la vida. Pero hoy quiero hablaros de dos series de abogados como son The Practice (traducida en España como “El Abogado”) y Boston Legal. Ambas son series del afamado productor David E.Kelley, conocido por otras series también como Picket Fences o, sobre todo, AllyMcBeal. Para los amantes de los litigios y de legalismos como la “desacato” o “más allá de toda duda razonable” (esta última, la frase más usada en los juicios de las series), son dos series que pueden resultar mucho más que recomendables. 

Una escena de "The Practice" en la que una abogada 
del bufete interroga a un supuesto asesino. 

La primera ‘The Practice’, relata la historia de un bufete, Donell y Asociados (más tade Donnel, Young, Dole and Frutt), que con pocos meses de existencia se ve obligado a aceptar casos de narcotraficantes y delincuentes de poca monta para subsistir, anhelando convertirse algún día en un bufete reconocido. Es una serie de 8 temporadas, que, a diferencia de Ally McBeal o Boston Legal, está llena de tecnicismos legales, de estrategias en juicios y con una marcada tendencia a destacar los intríngulis de lo que es el mundo legal norteamericano, concretamente situado en la ciudad de Boston. Bobby Donell (interpretado por el frío Dylan McDermott) se caracteriza por ser un personaje competitivo y apasionado en los juicios, capaz de hacer cualquier cosa por ganar o por librar a su representado de la cárcel. Su equipo, cada uno en su estilo, es también un grupo interesante y lleno de matices. Boston Legal es otra cosa. Es un spin off de The Practice y, en sus cinco temporadas, demuestra ser mucho más cercana a Ally McBeal que a su serie madre, pero sin el histrionismo de Ally, ni el toque surrealista. Si encontramos a personajes muy peculiares como el propio protagonista, Alan Shore (interpretado por James Spader), que aparece en la última temporada de The Practice para dar paso a la nueva serie. 

Shore es un personaje ambiguo, con buen corazón e intenciones pero capaz de utilizar las peores tretas para conseguir ganar un juicio. Con Denny Crane (el mítico William Shatner, capitán Kirk de Star Trek) hacen una pareja mítica, siendo Shore el pupilo favorito de Crane. Se complementan muy bien, ya que Denny Crane es una caricatura del típico republicano conservador machista y sexista, mientras que Alan Shore es su contrapartida demócrata, liberal y teóricamente no sexista. Al final de cada capítulo repasan la política americana del momento sin embudos y en muchas ocasiones hablan de la propia serie, rompiendo el esquema clásico del teatro con el público, dirigiéndose al espectador.
 
Alan Shore, en uno de sus largos y famosos alegatos finales. 

El único pero que le encuentro a estas series es su tendencia a ganar. En Ally McBeal llega a ser frustrante que ganen casi el 100% de los juicios. En Boston Legal pierden algunos, pero no son muchos, ciertamente. En The Practice, en las primeras temporadas es menos flagrante, pero a medida que pasan las temporadas, va aumentando el porcentaje de victorias en el juzgado. Todo ello lo hace poco creíble en mi opinión, aunque en una serie de televisión tampoco uno espera credibilidad, sino entretenimiento, y con todas ellas está más que asegurado.  

divendres, 18 de novembre del 2011

El Misterio siempre está de moda

Hay algo en la oscuridad que nos atrae. Nos da miedo, cierto, en ocasiones nos aterroriza, pero también nos atrae. El misterio ha sido siempre un género muy goloso, ha tenido seguidores desde tiempos inmemoriales y ha conseguido unir literatura, cine, radio y televisión. Bajo éste paraguas se han acogido escritores de todo tipo, se han guionizado los más variados programas de radio, periodistas de nuevo cuño lo han reescrito y reivindicado para sacarlo del más profundo de los ostracismos y, desde sus primeros días, la televisión ha explorado también este tipo de programas o teleseries. Desde La Dimensión Desconocida o Alfred Hitchcock Presenta hasta Cuarto Milenio de Iker Jiménez, el misterio ha estado presente en la televisión. Misterio, en realidad, ha sido siempre un cajón desastre para incluir el terror, el miedo, lo desconocido, lo paranormal, la ciencia ficción o incluso algunos aspectos del periodismo. 

Andreas Faber-Kaiser y J.J. Benítez, dos referentes de Iker Jiménez. 
No hace falta decir que Iker Jiménez ha heredado y tomado las riendas de un género muy veterano en nuestro país, al que ha revitalizado desde hace ya más de 10 años con su programa de radio Milenio 3 (y su versión televisiva Cuarto Milenio), dándole un toque de mayor seriedad, aportando un mayor elemento periodístico, y apartando a los habituales personajillos que aparecían en Tv vestidos con túnicas con lunas y signos zodiacales, afirmando ser pitonisos, adivinadores, lectores del Tarot y otras estafas económicas y engaños de 906. Este "Periodismo de lo oculto" al que se refiere Iker Jiménez en sus programas, tiene una larga historia en nuestro país, de la mano de periodistas, cineastas y escritores como Juan José Benítez (el escritor de la exitosa saga de libros Caballo de Troya), Andreas Faber-Kaiser, Sebastià Darbó o Fernando Jiménez del Oso (con su programa Más Allá en TVE) y muchos otros que, con más o menos rigurosidad (variaba mucho según el personaje), han estado presentes en este género que en nuestro país llegó a abusar del tema OVNI, olvidando otros que podrían haber aportado mayor rigor y prestigio al mismo. 

Ciertamente, Iker Jiménez basa sus programas en este género, el misterio, que muchos consideran de segundo nivel, pero hay que remarcar que lo hace desde un primsa periodístico y serio. Buscando fuentes fiables, entrevistando a expertos, basándose en informaciones confirmadas (la mayoría de veces) o en libros ya publicados. No es un simple "vendemotos" que intenta engañarnos para que nos traguemos su cuento (aunque ciertamente es un gran cuentacuentos, en el sentido que es, para mí, un maestro en la comunicación radiofónica y televisiva), sino que presenta a personas informadas que nos cuentan lo que ha ocurrido. Con la ayuda de su equipo de colaboradores (su esposa Carmen Porter, el gran Santi Camacho y muchos otros), presenta testimonios, opiniones de expertos, de científicos y de gente premiada en su profesión. Nada que ver con el misterio de los años 70 y 80, mucho más laxo, en este sentido. Pero la grandeza de Iker Jiménez es que nos presenta un caso paranormal como si fuera cierto, para luego rebatirlo periodística o científicamente y, al final, terminar diciendo "hemos demostrado que este caso de ufología no era verdad, pero... ¿y si lo fuera? Saquen sus conclusiones...". ¡Ah, Alerta! Este "¿y si lo fuera? Saquen sus conclusiones" es el gancho para que los que creen en lo paranormal, mientras que el desmentido anterior engancha a los que no creen, pero les entretiene. Gran jugada, ciertamente, de un hombre muy inteligente, que lleva ya 10 años hablándonos de esta peculiar forma, casi contándonos un cuento, como vemos en las reflexiones finales de su programa de Cuatro. 

divendres, 14 d’octubre del 2011

La Teoría de la Gran Risa

Qué importante es el humor. Cuando el otro día aludía a Andrés Montes y su #lavidapuedesermaravillosa en mi último post de La Sonrisa Deportiva, creo que tenía mucho que ver con ello. Montes era un hombre que inventaba continuamente, con mejor o peor suerte, poner un poco de humor en su vida y en la de todos. Creo que cada uno de nosotros debería dedicar una horita de nuestra vida a sonreir, a reírnos a carcajadas, a regocijarnos o simplemente a emitir un suave y leve "hehe". Las llamadas SitComs (comedias de situación, de humor, en realidad) nos ayudan mucho para ello. Es un formato infalible en el que durante 20 minutos nos olvidamos del mundo para entrar en un universo particular, que suele ser el de una familia o un grupo de amigos, como es el caso de "Cómo conocí a vuestra madre", "Cheers", "Seinfield", "Mad about you", "La Nanny", "Frasier", la gran "Modern Family" o el ya mítico "Friends". Amor, desamor, amistad, situaciones absurdas, normalmente superincómodas para el protagonista pero hilarantes para el espectador. 

Los protagonistas de la serie "The Big Bang Theory". 
No voy a opinar cual es mejor o peor, porque para gustos, cada uno los suyos y el diablo en el de todos. Pero mi serie favorita en estos momentos, la que más me divierte es sin duda "The Big Bang Theory". Ya sabéis quienes son, cuatro frikis desatados teóricamente superlistos, pero con escasa o nula experiencia social o sentimental, que un día coinciden con Penny, la nueva y guapísima vecina. Lo mejor de la serie no es que esté repleta (repletíiiisimia) de guiños frikis de guión que la mayoría de "gente normal/no friki" no entiende, sinó que a veces te mantiene riendo buena parte del capítulo con situaciones absurdas cargadas de simbolismo para los fans de series, comics, películas y novelas. Aunque la serie comenzó con la tensión sentimental entre Leonard (el chico tímido teóricamente protagonista de la serie) y la propia Penny, últimamente la serie ha cambiado su objetivo entre la relación antagónica entre el compañero de piso de Leonard, Sheldon Cooper (ése gran personaje), y la susodicha vecina, que son sin duda los seres más opuestos del universo. Es una buena decisión porque, a pesar de que el personaje de Sheldon es a menudo histriónico, exagerado y completamente desmesurado en su comportamiento soberbio, asocial e incluso infantil, es el que se lleva el peso de una serie fabulosamente ideada, comenzando por la vestimenta de sus personajes, también llena de guiños frikis, habitualmente hacia los cómics. Si no la habéis visto, ya tardáis. Y si sois frikis, no hace falta que os lo diga, estáis invitados a verla a mi Batcueva. 

PS: Si llamáis a mi puerta, la contraseña es: "Penny (toctoctoc), Penny (toctoctoc), Penny (toctoctoc)...". 

divendres, 30 de setembre del 2011

La Sonrisa Mediática

Bienvenidos. Estáis leyendo el primer post de mi nuevo blog, mi cuarto blog, tras Estiu Permanent, La Sonrisa Política y La Sonrisa Deportiva. Hoy nace La Sonrisa Mediática. Un blog en el que comentaré las películas, series o documentales que vea o, incluso, los cómics que lea o la música que escuche. Me ha costado decidirme en crear este blog porque, sinceramente, ya tengo bastante con los dos primeros, con mi trabajo, con el doctorado, con la radio y con mil cosas más a las que uno debe poner atención. En fin, como buen pecador caí en la tentación y me propongo comentar para empezar la película culpable de que yo esté aquí a estas horas escribiendo en internet. Se trata de "Balada Triste de Trompeta" de Álex de la Iglesia. Me ha encantado. Creo que es un film magnífico, lleno de detalles y homenajes minúsculos y escondidos, de escenas salvajes, de momentos de ternura y llevada a cabo con gran maestría. Álex de la Iglesia se ha salido con este film. Creo que es su mejor película, ya que impacta, aunque resulta agotadora, por su intensidad. Se alarga un poco demasiado al final, pero la última escena es de una triste ironía desgarradora. 

Álex de la Iglesia, ante el cartel de 'Balada triste de trompeta'.
En cuanto a los actores, hay que destacar a Carlos Areces, quien sabe transformar un personaje tonto en uno completamente distinto en menos de una hora. Una actuación en la que salvajea, igual que la misma película, y  en mi opinión, merecedora de premio. Destaca también Antonio de la Torre en el papel del payaso Sergio, brutal e igualmente salvaje, aunque con un papel más plano que el de Areces. En cuanto a Carolina Bang, hay que decir que Álex de la Iglesia ha sabido destacar su atractivo a la máxima potencia. Interpreta un papel femenino que podría haber sido sacado de una película de miedo (es decir, mucho cuerpo, mucha cara y más feminidad), pero con mucha más profundidad y destacando a la vez su perfil psicológico inestable y dependiente. Carolina Bang acepta el reto y lo aprovecha para destacar en todos los aspectos mencionados. 

Santiago Segura aparece en una de las escenas más locas y salvajes de la película. 
También me gustan las muchas referencias históricas al franquismo en todas sus etapas. Situar las escenas en el argumento no era tarea fácil y se ha conseguido bastante bien. En resumen, una gran película, altamente recomendable y muy entretenida. De las que disfrutas, con o sin vodka. Dicho esto, espero que sigáis visitando este blog, en la que iré guardando mis pensamientos, igual que lo hago con mis otros dos blogs, en el aspecto político y deportivo.